Acoso (Fisherton)

Como profesor debo admitir que todo estaba escrito en un hermoso e impecable castellano.
Las oraciones yuxtapuestas estaban perfectamente redactadas; y los recursos fónicos, sintácticos y semánticos genialmente utilizados. Cada sustantivo, adjetivo y verbo estaba en su justo lugar. No sobraba ningún fonema ni ningún sintagma.
La combinación de palabras agudas, llanas y esdrújulas era suprema; y las hermosísimas metáforas y un magnífico símil cuidadosamente escogido.
No incurrió en ningún queísmo, leísmo ni falta de ortografía.
Sin duda, todo estaba escrito en un hermoso e impecable castellano.
Solo aquel anglicismo, “bullying”, rompía la armonía y entrecortaba la lectura de tan refinada y abrumadora carta de despedida. Carta de despedida que no yacía en el cajón de algún profesor, sino en la mesa de un juzgado de instrucción que investigaba la muerte de su talentoso y joven autor.
¿Qué sentido se venía deslizando entre sus líneas y no llegamos nunca a descifrar? ¿Qué nos pasó? ¡Qué tragedia!
¿Qué es lo que no supimos leer? ¡Con lo bien que se le daba escribir!

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario