Aire (Nicolás Ramajo Chiacchio)

Arrullada por las olas, duerme sobre el profundo azul mediterráneo. Sueña que es ballena. Nada aceleradamente hacia la superficie y salta fuera del agua, cuando la despiertan los primeros rayos de luz. El sol le eriza la piel en pequeñas espirales que la hacen avanzar sobre el agua mientras se despereza. Llega a la costa amanecida y roza las caras ajadas de un grupo de pescadores sentados en una taberna. Se pasea por el laberinto enjalbegado del pueblo, ventila los campos y sube al monte ya acelerada. Justo en la cresta, se carga con el agua de la nube que nace en la otra cara. Se eleva tranquilamente, llevando su translúcida carga.
Se pasa el día allá arriba, contemplando el paisaje del verano, parsimoniosa e inflamada. A la tarde baja y se pasea por los aromas de la sierra. Desde la última cima, divisa el esplendor turquesa bajo el cielo que se anaranja. Ya convertida en densa masa, desciende rauda. Deseosa de volver a sentir contra su barriga el frescor de la marea, hace rugir inocentemente de rabia el bosque de encinas que se doblan bajo su carga.
Se acuesta otra vez sobre las olas. Quién sabe dónde la llevarán por la mañana. Pero duerme tranquila, soñando que es montaña.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario