Alcool (Simon)

Es una falta ortográfica que cometo conscientemente. Me encantan las dos oes juntas. Como dos ojos que te miran. Como dos culos de vaso. Vasos de alcool, se entiende.
Recuerdo mis tiempos de escolar. Ese libro de poema de Apollinaire. Alcools. Sinceramente, no recuerdo ninguno de aquellos poemas. Tal vez fuera hora de releerlo. Sin embargo, me quedó grabado a fuego en mi cabeza las dos oes juntas, como dos siamesas. Juntas hasta el infinito en mi mente. En castellano, se intercala una hache. Es evidente que alguien, por razones completamente opuestas a las mías, decidió que las oes no podían caminar juntas. Ese individuo, estoy completamente convencido que era un hombre, veía con espanto esa unión. Aquel individuo tenía poder.Y así lucho por escribir la palabra alcool. Incluso el corrector de texto, guardián de las esencias del castellano, me subraya en rojo la palabra.¡Valiente servicio! Regreso al colegio, me vuelven a señalar la falta ortográfica. Incluso vislumbro que el corrector de texto, como en un cómic, me señala con su dedo acusador: Es usted un rebelde y yo estoy aquí para domesticar a los incultos y, sobre todo, a los rebeldes como usted jovencito.

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