Si el amor se come (Erick Moreno)

Ya los pasos cansan, voy por la calle arrastrando los pies, cabizbajo, las arrugas han consumido mi demacrado rostro. Y cuando llego a casa espero encontrarte donde siempre, con aquel mandil atado a la cintura, ajetreada en la faena diaria, tu que me recibías a besos y apretones, la ausencia de tus abrazos que eran para mi, vida, son ahora el motivo de mi desasosiego.

Llevo días sin probar bocado, y nuestros hijos se inquietan, pero si tratara de explicarles tendrían que sentir tu ausencia como yo la siento, para que al verme no nieguen con la cabeza mascullando palabras sin sentido. Qué me voy a morir por no comer, qué me voy a quedar tonto, qué si esto que si el otro. Pero es que al ver los platillos que me entregan sólo puedo ver tu ausencia al levantar el rostro y no encontrarte frente a mi al comer.

Los niños están preocupados por mi, los he mandado infinidad de veces a casa, que atiendan su vida y se olviden de su viejo, no se van tranquilos, dicen que ya enloquecí. No lo niego, pero esta locura tiene esperanza, la de encontrarnos pronto. Ellos aun no entienden, que sólo de pan no se vive. Qué si el amor se come, tu ausencia me está matando de hambre.

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