Bienvenida (Ana Palacios)

Finalmente logró atravesar el canal. Un fuerte malestar comprimía su cuerpo mascullado por tanto esfuerzo. Luces aterradoras agredían sus ojos y un zumbido chirriante le taladraba los oídos. Fue entonces que una voz, con tono amoroso, afirmó: Es un niño precioso. Y esas cuatro palabras alcanzaron para hacerlo sentir seguro. Y devolverle la calma, que lo había acunado durante los diez meses lunares que habían transcurrido en su incipiente vida.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario