Un buen licor (Ángel Luis Solano Atienza)

Bebió de la copa. Chasqueó la lengua y, cerrando los ojos, disfrutó del sabor. Era la última copa, ya no quedaba más en la botella, pero no le importó.
Tosió violentamente durante unos segundos. Cuando se recobró, miró por enésima vez la foto que había sobre la mesa. Sonrió. Después echó un vistazo a su casa… a lo que quedaba de ella. Volvió a sonreír; al menos no quedaría nada de valor para esos canallas.
Oyó como forzaban la puerta de abajo y como a continuación subían a trompicones las escaleras. Miró de nuevo la foto: están a salvo, pensó, y eso le reconfortó y le dio fuerzas.
Cuando trataron de entrar, echó un último trago. Sin duda era un buen licor. Agradeció mentalmente el regalo de su yerno, y se alegró de que fuera el marido de su hija.
Entonces, cogió la pistola.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario