Buscando tu nombre (Fuensanta Gonzálvez Sánchez)

He preguntado por tu nombre esta noche. Había un hombre apoyado en una farola tenía una posición incómoda, como si se fuera a apagar si dejaba de tocarla. No quise molestarlo por si me quedaba a oscuras.
Sentado en la acera, justo al otro lado, había una vida ajada, tenía unos ojos ansiosos de historias que contar y aunque su aspecto era huraño cálida su mirada me invitó a sentar a su lado.
Le pregunté por tu nombre.
Estuvimos hablando hasta que empezó a clarear. Obviamos el amanecer.
El hombre apoyado en la farola nos acompañó entonces. Tampoco sabía de tu nombre.
La farola todavía seguía encendida, se había unido a nosotros como un obsequio de la noche, como estar con propia vida.
Hay voces que se pierden en el recuerdo borradas por la razón en el instante mismo en que dejan de oírse.
La noche que pregunté por tu nombre conserva las huellas de las voces, la luz de la farola y un halo de pensamientos, toda una estela de conocimiento.
Empiezo a pensar que tu nombre no existe.
Algunas palabras someten, dejan un reflujo amargo y ácido. A veces, no las conocemos o no las sabemos pronunciar o no las entendemos pero hacen sangrar igual.
Ya he olvidado tu nombre.
No debía de existir.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario