Capricho (Rodolfo Ramos)

Hace tanto tiempo que me perdí de vista, que a veces dudo en encontrarme, o en buscarme. No es un miedo. Tal vez es un capricho. Un capricho de no querer estar. De no ser. De no existir. No comenzar. No seguir. Me da miedo ser yo. Ser alguien que no quiero ser. Cuando lo pienso ya me pierdo y decido no seguir. Tal vez no soy lo que yo quiero ser, sino, simplemente soy lo que otros quieren que sea. Soy un capricho me digo. Soy un capricho. No mi capricho. No soy mi propio capricho. Decido ser el capricho de otros.
Presto mi cuerpo para empezar a ser lo que soy ahora. Soy un cuerpo. Un cuerpo. No soy ni este cuerpo, ni lo que fue ni lo que puedo llegar a ser. Soy lo que los demás quieran que sea. Un pedazo de carne, un objeto, un abuso, un insulto, una caricia. Soy un capricho. Puedo ser amor, puedo ser odio, puedo ser un Dios, puedo ser lo que los demás quieran que sea: un robot programado para ser amante, para ser ama de casa, para ser marido, para ser un albañil, para ser un plomero que se le ve la raya de culo. Ser un culo, ser una verga, soy una vagina. Ser una lágrima de dolor, de felicidad, ser una despedida.
Puedo ser lo que quieran. Ser vida, ser muerte.
Ser un capricho.

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