A oscuras

Los veo brillar a través de las rendijas de la puerta del armario, esos dos orbes amarillo pálido que adivino inyectados en sangre. La primera vez que los vi tenía apenas cinco años. Ahora tengo ocho, pero sigo sintiendo su garra fría y despiadada cortando mi respiración, como si su brazo etéreo pudiera traspasar paredes desde su guarida empotrada en la pared. Oigo pisadas por el pasillo y me tapo la cabeza. Se detienen un instante junto a la puerta. Cuando han pasado de largo, me destapo aterrorizado y grito:
- ¡Mamá! ¡No apagues la luz del pasillo, por favor!

Autor

Nombre: Juan Manuel MERCHAN MARTIN

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