Comenzar de cero

El camino estaba desierto, me tambaleé subiendo la escalera, sentía una opresión en el pecho que me impedía respirar, pero mi instinto me empujaba hacia arriba, algo me obligaba a seguir hasta el final. Nada se movía entre las turbias sombras. El suelo empezó a vibrar debajo de mí, el camino estaba plagado de peligros, de pronto una gran pared de negro basalto me cerró el paso. Me eché a llorar y mis lágrimas bañaron la robusta piedra como una lluvia fresca, dejando que mi conciencia se hundiese en las pulidas y resplandecientes paredes de la piedra, oyendo como un alegre murmullo llenaba mi mente :"tú puedes", dando a mis pensamientos una serenidad que no había conocido hasta entonces. Absorbí este sentimiento, dejando que impregnase mi ser, extrayendo de él más fuerza y entonces súbitamente, me volví a encontrar subiendo otro escalón.
Haciendo un gran esfuerzo rechacé las seductoras ilusiones y fantasías que me invitaban a dar media vuelta. Escuchando como un zumbido en mis oídos a la parte de mi mente que todavía se aferraba al pasado apelé a mi voluntad en un último y desafiador impulso... solamente una barrera se alzaba ahora en mi camino, era un gran espejo, sin límites en ninguna dirección, entonces sentí desesperación, haber conseguido tanto y verme frustrada por un reflejo de mí misma me parecía una ironía cruel. Entonces desperté sobresaltada, comprendí que para un nuevo comienzo tengo que borrar mi reflejo, olvidar quien fui, recordar quien soy y comenzar de cero.

Autor

Nombre: Maria Trinidad Valls Campos

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