Con nada

Vagabundeaba de un lado a otro de las calles, su carismático rostro enmudecía a los viandantes. Ya nadie sospechaba de ella porque todos se veían en su piel, en sus ojos, en su vida. Cada alma que se cruzaba en su camino, anhelaba la libertad que exhalaba.

Autor

Nombre: Cristina Reguera

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1 comentario
  1. Verdad de sentimiento. Excepcional, reflexión.

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