Crítica gastronómica

Hoy he visitado el templo de Annie, situado por la crítica en un puesto destacado del ranking. Es un lugar sencillo con una decoración austera, al gusto de la clase obrera que lo visita, esperando turno tras algunos políticos de gusto fácil. Debo destacar que el servicio no descuida los detalles y la atención fue exquisita, más al comienzo que una vez entrados en materia.

El menú era variado y opté por un entrante de lengua en su jugo y medio costillar como principal. Un plato difícil al corte, aparentando más magro del que en realidad envolvía el hueso y, si bien sentí un leve desencanto, la llegada del postre borró el mal recuerdo: un trago del Chianti que deposité previamente en la mesilla de noche.

Diré que Annie abrió sus piernas a temprana edad y algunos rincones de su cuerpo prometían sorpresas para los amantes de la buena mesa. Su cuerpo inerte marida bien con el silencio nocturno de una ciudad decrépita y el regusto de su sangre ha colmado mi paladar. La elección, por tanto, ha sido acertada y la experiencia satisfactoria.

Jack

Autor

Nombre: Ana Maria Val

3

35

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies