De compras

Un corazón de lana y acero comenzó a latir rítmicamente en la tienda de regalos al pasar por delante. No habló, sí lo hizo la muñeca articulada. Y así, en sucesión, por los pasillos, los objetos se iban animando a su paso. Su hijo le pidió uno de esos objetos: era una tortuga que sacaba la cabeza del caparazón y la volvía a esconder en pocos segundos. Se la compró. De vuelta, en casa, su esposa le afeó la compra realizada. Quizá ella hubiera preferido que le descambiaran el hijo.

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Nombre: Salvador Cortés Cortés

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