Dulces sueños

Se asomó por la escotilla abrumada por la curiosidad para ver amanecer; pero al instante se encontró con enormes dragones peludos escupiendo chorros de fuego en todas las direcciones, y con horribles trolls malolientes que moqueaban un líquido verde y viscoso.
Se asomó a la segunda, y disfrutó como nadie viendo un paraíso multicolor en el que un grupo de elfos correteaban por una extensa pradera con pequeños unicornios de vivos colores, y por donde discurría un riachuelo de aguas cristalinas.
Quiso asomarse a la tercera, pero se dijo que ya era tarde; que mañana tenía que ir al cole. Dejó el libro en la mesilla y apagó la luz. Antes de cerrar los ojos, le pareció verse en el techo convertida en una bella amazona espoleando, contra un ogro enorme, a su caballo blanco de largas crines bailando al viento.
Cuando los cerró, ya se sentía una heroína, y por las escotillas del libro emergieron unos rayos de luz que iluminaron la inocente cara de la niña.

Autor

Nombre: Alfonso Cajigas Delgado

78

220
2 comentarios
  1. Recuerdo cuando cambiabamos tbos por 10 ctm. Y leiamos y leiamos ..
    Sus historias las haciamos nuestras y eramos protagonistas.
    Por favor hagamos q los niños lean y asi seran protagonistas

    • Toda la razón para Consuelo: si consiguiéramos que todos los niños amaran la lectura, con toda seguridad no tendríamos que soportar a tantos mayores tan………..¿estúpidos?.
      Un abrazo Consuelo

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies