Eigenestada

Había pasado tantas veces junto al letrero, que éste formaba parte del paisaje, como esas cosas que damos por sentadas y no las vemos ni las pensamos pero están ahí y forman parte de nuestra vida, de nuestro día a día. Fue entonces que su mirada se detuvo en un punto del espacio... No es casualidad que nuestro planeta azul se halle a 147 millones de kilómetros de una estrella de tipo solar, como tampoco lo es que forme parte de una galaxia espiral grande, tenga una capa gaseosa y una superficie de tres cuartas partes de agua y una de tierra. Lo que danza frente a nuestras pupilas existe en la medida que lo observamos, el resto es caos, dados que giran desaforados, oscuridad, un bucle de creencias enrocadas en nuestra memoria reptiliana oprimida por siglos de experiencia, supervivencia y adaptación. Ariadna fijó su mirada en aquel cartel anodino del vagón del metro que cogía todas las mañanas: “Si viaja de pie, sujétese” y su simplicidad le sobrecogió. El no recordar haberlo visto con anterioridad le hizo sospechar… no era hora punta, había salido más temprano de lo habitual, ya que se había olvidado de atrasar el reloj tras el cambio de hora. Así que decidió bajarse antes para ir dando un paseo. Al día siguiente todos los noticieros recogían el suceso: Sobre las 7:30h cuatro unidades del metro de Málaga que transportaban a 27 personas descarrilaban en una curva cercana a la parada de El Perchel. Ningún pasajero llegó a su destino.

Autor

Nombre: Susana Mérida Jiménez

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