El monstruo

Cuando el monstruo vagaba por la pequeña aldea los niños se cogían de las faldas de sus madres y lloraban atemorizados, las mujeres contenían el aliento y lo miraban con los ojos fuera de las órbitas y los hombres, antorcha en mano, se preparaban para actuar. Pero el monstruo nunca los atacaba, simplemente se movía entre ellos, enorme e imponente, mirándolos a los ojos y acababa alejándose en la oscuridad.
Una noche fría de invierno, en su recorrido habitual el monstruo pasó al lado de la joven, bella y rebelde Alice. La chica estaba prometida, sin su consentimiento por supuesto, con uno de los hombres más ricos de la zona. Ella no quería eso, ella quería viajar, estudiar y amar de verdad. Cuando el monstruo ya casi se había marchado la joven salió corriendo para encontrarse con él, mientras su madre chillaba y lloraba a sus espaldas pidiéndole que volviera. Sonrió al monstruo, le dio la mano y juntos desaparecieron en las tinieblas.
El monstruo nunca más fue visto por aquellas tierras y con el tiempo se supo que aquel ser era llamado Libertad.

Autor

Nombre: Judit Mora

3

109

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies