Empatía

Aquel día iba a ser memorable, mi ansiada graduación por fin había llegado. Después, en el brindis final, antes de irme a celebrarlo por todo lo alto, tropecé contigo. Dejé de tener prisa. Me hablaste, y simplemente sentí que te conocía de toda la vida. Me contaste por qué estabas en aquella graduación. También me contaste que te habías embarcado en un proyecto de negocio que no había dado muy buen resultado y que tu vida, en ese instante, estaba siendo una montaña rusa... la mía también lo era, pero por alguna razón, mientras me hablabas, dejé de sentir ese sube y baja que tantas veces me hacía tener ganas de salir corriendo. Lo que no sabía era que el vagón en el que me había subido corría aún más deprisa y frenéticamente que ningún otro, y que cuando parase, saldría disparada hacia el vacío para caer en no sé dónde. Mi maravillosa empatía me había vuelto a jugar una mala pasada.

Autor

Nombre: Gema

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