Heridas del pasado

Subió las escaleras de madera despacio, las lágrimas no le permitían ver los peldaños que crujían al ritmo de su corazón, haciendo una melodía triste y discordante que le partía el alma. Su corazón le decía, que su padre jamás haría nada que la perjudicara, sin embargo no entendía por qué se tenía que ir con ese señor. Llegó al último peldaño, sabiendo que había alargado el ascenso más que en toda su vida, con la esperanza que su padre cambiara de opinión, pero no, su padre guardó silencio. Era totalmente conciente que volvería a bajar en un rato, con una maleta en su mano, alterando para siempre el curso de su historia. Entró en el dormitorio y se derrumbó. Hacía tiempo que su padre pasaba por serias dificultades económicas, pero jamás pensó que antepusiera el dinero a su felicidad-¡Estaban en pleno siglo XIX!-. Después de la muerte de su madre, todo había ido mal, su padre se había dedicado a vicios, mujeres y turbios negocios. Ahora ella debía limpiar las deudas que él había generado. Miró desde las puertas del balcón, la arboleda de la finca que la había visto crecer, un hueco de rabia le fue creciendo en el estómago, le subían quemando hacia la boca todas las palabras que había callado contra su padre en este tiempo. La cólera se apoderó de ella, abrió las puertas y sin mucho pensar, se lanzó. El golpe en la sala de estar se sintió fuerte y seco. Su padre no pudo evitar pensar que las heridas del pasado, habían impedido decir a su hija simplemente;-vivirás con tu abuelo.

Autor

Nombre: Beatriz Albelo Mesa

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