Hoja por hoja

A pesar del tiempo transcurrido, voy repasando hoja por hoja,del álbum familiar, he sentido añoranza y al mismo tiempo, una sensación de inmensa alegría recordando algunas anécdotas y vivencias de mi niñez y mi juventud que creía olvidadas por el paso de los años, y es increíble la de cosas que puedes recordar y escribir, ya que la vida es efímera y lo que queda en ella es nuestro fiel reflejo de la realidad y la verdad.
De mis padres puedo escribir que los he visto envejecer, que conectaba con ellos porque a pesar de mi rebeldía en mi adolescencia los he admirado por su comprensión, su valentía, su afán de lucha y superación ante la adversidad y la precariedad, y de subsistir en tiempos de hambruna en la posguerra. Porque maduramos nosotros y han de madurar nuestras relaciones. En la infancia les admiramos, en la adolescencia les rechazamos, en la juventud les olvidamos y cuando nos hacemos adultos les redescubrimos como personas de carne y hueso. Vistos con la sabiduría de la edad, podemos por fin amarlos.

Autor

Nombre: LAURA NAPOLEÓN

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