Internum mare

No recuerdo muy bien si era perro o si era gato, pero fue libre. Su vida, siempre supeditada a la ventura, acaso sin quererlo, le enseñó a gestionar el tiempo con imaginación, a liberarse en los charcos de pulgas y de piojos, a olisquear alimento entre basuras y encontrar tesoros enterrados en despojos, a buscar compañeros ya fueran blancos, negros o marrones, o qué importaba si fueran de varios colores, a compartir los mendrugos, también la lluvia, los lugares calentitos, las carreras, los calores, los suelos y los tejados, las miradas a la luna, los vendavales y los tiritones, las heridas y la propia muerte.

Cuando se fue a su cielo su alma se reencarnó en persona. Y hoy aún deambula por las calles luminosas de la ciudad buscando unos ojos que acaricien su rostro con ternura.

Autor

Nombre: Juan Manuel Pérez Torres

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