Invierno en la sierra

Como cada noche, Cristina, antes de acostarse, revisó los pestillos de la puerta y ventanas de su casa. Una vez que comprobó que todos estaban echados se deshizo de la bata de franela gruesa, colgándola en la percha del recibidor, quedándose sólo en ropa interior: el calor desprendido por la chimenea lo permitía, a pesar de lo crudo del invierno en la sierra. Ni mucho menos esperaba Cristina encontrarse en el pasillo con su expareja, "¿por donde había entrado?", que con gesto amenazador en rostro y cuerpo avanzaba hacia ella. "¡El dinero!", exclamó él; "No sé de qué me hablas", dijo ella, "¿cómo has entrado?"; "Has olvidado que yo construí esta casa, ¡el dinero, dámelo!" Cristina dio un preciso puntapié. Él se dobló. Cristina, con una botella, rompió el cristal de una ventana. La ventisca entró a raudales. La policía los encontró abrazados en la cama, helados. Se diría que celebraban un romántico San Valentín. ¿Por qué lanzaron el champán por la ventana?

Autor

Nombre: Salvador Cortés Cortés

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1 comentario
  1. Salvador nos dejas un final ambiguo sujeto a muchos interrogantes. Quizás esta sea la idea de un micro. Suerte.

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