Invierno

Después del voluntariado en la biblioteca, decidí volver a casa por el parque, me había tocado la media jornada del sábado, eran las doce de la mañana y ya estaba volviendo a casa, no se podía pedir más; bien abrigada, sin prisas y con la capucha puesta atajé por el camino que da a los columpios, salí de la acera y... jriss, jriss, jriss, jriss, ya estaba en el parque, jriss, jriss, jriss, jriss, la nieve me iba acompañando a cada paso, qué melodía, en el horizonte ni un alma, qué maravilla, el parque para mí sola, tan blanco, tan silencioso y en diez minutos habría llegado a casa. Jriss, jriss, jrissjriss, jriss, jrissssssjrsss... el ritmo ya no es solo mío, ¿me quito la capucha? jrisssjrisss, jrisss,jrssssjriss, se está acercando... ¿Me giro? Me retumban las pisadas, mis latidos, el ruido de la capucha rozándome las orejas, se me acelera el corazón y creo que me voy a congelar. Hace frío. El tiempo se para y empieza a caer aguanieve, las pisadas empiezan a sonar como encharcadas y alguien que también había decidido volver a casa por el parque me adelantó pausadamente.

Autor

Nombre: Raquel Gherrero

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