Juego del destino

El destino juega a acumular todas las noticias el mismo día: la demanda de divorcio, el despido y la enfermedad de su padre. Carlota necesita reaccionar. Sale a la calle y anda distraída hasta el parque. A esas horas de la mañana los columpios aún están tranquilos. Se sienta en uno de ellos. Le viene a la cabeza una frase que leyó no recuerda dónde: “No puedes comerte un elefante entero, pero sí bocado a bocado”. Decide verlo desde esta perspectiva y aborda las tres cuestiones por separado: El divorcio es un final anunciado a una situación insostenible hacía mucho. En realidad deseaba dejarlo tanto como él, pero ella nunca se habría atrevido a dar ese paso. El despido (improcedente y con indemnización), bien analizado, es una buena salida de un empleo mediocre que odia. Lo de su padre es, sin lugar a dudas, lo peor de todo. Cierra los ojos y se queda en silencio largo rato. Respira hondo. Espera. Y entonces lo entiende. El destino no juega. Le está poniendo en bandeja la oportunidad de enmendarlo todo: Alejarse de Javier. Volver al pueblo. Reconciliarse con su padre antes de que sea demasiado tarde y comenzar de cero. Sí, comenzar. Pese a quien pese.

Autor

Nombre: Maria Elena Pàmies

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