Lo que sucede antes de una mañana cualquiera

Abro mis ojos y te veo.
Sonrío al respirarnos, al sentir nuestros olores mezclados, recordar tus sabores, ver el sube y baja de tu pecho.
O tal vez tu espalda, fuente de mil caminos, de recorridos sinuosos con mis huellas frescas.
Me sigo el rastro, vuelvo a caminar los mismos senderos, a evocar mis registros, a encender mis sentidos.
Sonrío nuevamente.
Te observo unos segundos.
Estas vestida de luz.
Después, sí. El mundo comienza a girar, vuelven a sucederse las horas y minutos, afuera los autos aceleran, la gente camina o corre, ríe, insulta.
El mundo vuelve a la vida. Comienza otro nuevo día.
Una mañana cualquiera.

Autor

Nombre: Juan José Cappelli

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