Mente escindida

El reloj sonó, me levanté y empecé. Salí sin problema de la habitación, encontré a mi madre, la observé y pensé.
- Qué raro, mi comida favorita.
- Hijo, perdón, ¿me dijiste algo?
Recordé las palabras de la noche anterior. La escuché hablar por teléfono y su expresión me erizó. Ella seguía resentida. Ocasioné un mal deseable y la involucré. No quise matar a un hombre, solo a un opresor. Ahora ella me desprecia y me carcome la cabeza. Hoy es diferente, está afilando los cuchillos sin dejar de mirarme.
Y de repente la escuché.
- ¿Acaso no te tomaste el antipsicótico?

Autor

Nombre: Romina Maldonado

96

352
2 comentarios
  1. Quiero leer mas !

  2. Quiero leer más Romi!

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies