Mi (gran) noche

No volvió. Cansada de dar luz a los enamorados, oscuridad a los ladrones y cobijo a las lechuzas, de ser guía de peregrinos, inspiración de poetas, de ser tapada por el dedo del sabio que quiere reírse del necio. Despechada. Reclamo de nanas y señuelo de psicópatas, envidia de incandescentes luceros que la miraban de soslayo. Ingratos. Esperaban un espectáculo astronómico y ella, desengañada de aquellos que la ignoraban de día, no dudó en tomarse un eterno eclipse sabático.

Autor

Nombre: Fran Toro

176

981

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies