Mi herencia

El fallecimiento de mi abuelo me ha llevado a reencontrarme con rostros del pasado.

Mis tías. Perversas y manipuladoras, crueles y venenosas; utilizarán la herencia para irse de viaje y se lo harán saber a amigos y conocidos en sus redes sociales.

Mis primos. Grandes y torpes, estúpidos y borrachos, perezosos y avariciosos. Se fumarán la preciada herencia en un fin de semana.

Mi abuela. Simplemente pasará sus días entre quejas y lamentos. Repartirá la ropa de su marido entre sus nietos, excluyéndome a mí. Lo cual agradezco.

Todos ellos y entre ellos se repartirán el dinero que tarde o temprano se acabará gastando.

A mí me habrán dejado las sobras, aquello que consideran “inútil” y que me ceden “generosamente”.

—¿Qué te dejaron?

—Libros.

No se les acaba la batería, no se reinician, no te marginan, pero tampoco te alaban. No te juzgan hagas lo que hagas y cuando ya no quede nadie, se leerán entre ellos.

Voces de papel bañadas en tinta negra, que entre sus páginas de ayer y hoy, se pierden las almas en busca de algo...

Algo por lo que vale la pena escribir.

Autor

Nombre: Víctor Lozano Martínez

2

40
1 comentario
  1. Fantástico. Bien narrado para demostrarnos la valía de ese bien tan poco valorado. Mi voto y deseo de suerte.

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies