Miedo

Me senté con precaución a su lado, absolutamente aterrorizado pero hipnóticamente atraído por su presencia, como siempre. Ella me observó con una tristeza remota oculta tras una mirada que traspasaba la mía. Entonces quiso acariciarme, pero sus manos no acertaron a tocarme. Quiso también decirme algo, pero las palabras atrapadas en su garganta hacían intentos vanos por convertirse en sonidos. Yo miré de reojo mi arma reglamentaria y calculé las consecuencias. Acababa de llegar de su entierro.

Autor

Nombre: Miguel Nombela

22

146

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies