Navío de larga singladura “SPERO 4.37” (novena etapa del viaje)

“El hastío va a ser uno de sus peores enemigos”. Se lo advirtieron y, en su momento, la respuesta fue tan entusiasta como irreflexiva: “Tranquilos, sabré vivir con ello”. Pero a estas alturas no lo tenía tan claro. Podía saltarse el protocolo y despertar a Clarice o incluso a Edmundo. Seguro que la entenderían. Mantener charlas insustanciales, discutir hasta el enfado… Cualquier opción sonaba a gloria bendita. Todo menos seguir enredando monólogos entre chequeos rutinarios. “Igual los despierto a ambos, sé de buena tinta que se gustan. Quién sabe, a lo mejor me dejan participar en sus encuentros… Vale, vale, tienes razón, me estoy pasando de la raya”. En la penumbra azulona de la sala abovedada reverbera un doble bip, es el primer aviso, en cuestión de minutos deberá encender los motores cuánticos: “El último impulso para alcanzar Alpha Centauri”, dice en voz alta. Sin prisa, dudando y murmurando por lo bajo “Por culpa de todos esos desgraciados estás aquí, hazlo, deshazte de ellos”, por tercera vez en esta larga travesía, Rigel anula el protocolo de eyección antes de mover su esbelta, eficiente y desquiciada figura androide a la sala de control. Tras ella, en las bodegas concéntricas, Clarice y Edmundo -creadores de la compleja y demasiado humana red neuronal de Rigel-, ajenos al peligro, hibernan junto a otros treinta mil humanos en diferentes estadios de gestación y desarrollo.

Autor

Nombre: FRANCISCO DOMINGUEZ PEREZ

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6 comentarios
  1. Me quedé con ganas de seguir leyendote

  2. Muchas gracias !!

  3. Muchas gracias

  4. SPERO = ESPERANZA EN LATIN? 4.37 años luz? la distancia a AlphaCentaury?

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