Ni puta, ni hada

Pedí una puta y me apareció un hada. De vestido fucsia hasta el piso, una flor rosa en el cabello y una varita en la mano, la varita tenía destellos en la punta. El genio se evaporó apenas la mujer se presentó en la sala. La joven dio un paso y advertí detalles que había pasado por alto. El escote era generoso, triangular, y en el costado el vestido tenía un tajo que iba casi hasta la cadera. Al avanzar, dejó ver una pierna, medias negras hasta el muslo, liga, taco alto y fino. ¿Una puta disfrazada de hada?
El psicólogo no necesitó repetir su mantra, «asumir el conflicto es comenzar a solucionarlo». Su bostezo bastó para que Hermann olvidara el relato, obligándolo a contarle su auténtico sueño, el del hombre musculoso con tanguita negra.

Autor

Nombre: JUAN PABLO GOÑI CAPURRO

2

30

Deja un comentario

50 más votados (Ene’19)

Votes : 419
Votes : 154
Votes : 139
Votes : 123
Votes : 110
Votes : 89
Votes : 65
Votes : 46
Votes : 44
Votes : 36
Votes : 31
Votes : 26
Votes : 21
Votes : 20
Votes : 14
Votes : 12
Votes : 11
Votes : 8
Votes : 8
Votes : 8

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies