Otoño

Caminaba con una sonrisa en los labios mirando al otoño a la cara. Los ojos nublados, las manos frías, pero feliz, tal vez como nunca.
El viento agitaba con fuerza los árboles arrancándoles las hojas y alborotaba su cabello rubio, despeinado desde casa, casi siempre, porque el reflejo de los cristales le solía sonreír y decir “a mí me gustas así”.
Se detuvo a respirarlo, miró al viento de frente y llenó de él sus pulmones; olía a puestas de sol, a tierra y agua, a los colores de noviembre y un poco a melancolía.
Lo respiró profundamente, alzó los brazos y gritó con todas sus fuerzas, gritó de alegría. Y sé sintió libre.

Autor

Nombre: Lili C. Soto

67

183

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies