Pablo

“¡No puedo ser hermético cuando te presentas diáfano!” terminó el recital «Aplauden porque he elevado el tono, nada más… no han entendido nada.» una horda comenzó a darle la mano y a pedirle autógrafos “¿Cómo se llama usted?” y me miró “¿No me reconoces?” intentó recordar «Han pasado tantos años… aún siento aquella casa» “Soy yo…” “Me temo que no le…” un océano de imágenes. No podía decirle que le recodaba del funeral de su padre. “¡Ya caigo!” no recordaba su nombre. «¿Qué le pasa? Ahí petrificado ¿a qué espera para firmarme el libro? no recuerda mi nombre, y ¿qué? ¡qué haga algo rápido!» Abrió la tercera página, la del título. Desenfundé la pluma «Llovía imperialmente en el funeral de su padre» Y dedicó: “Para… para aquel buen amigo este libro, suyo, ya no mío… te regalo (aunque había pagado por él) un pedazo de mi alma -lo tachó – de mi ser.” El poema veintiséis: Sobre el cielo se subtitulaba “para P.A.”

Autor

Nombre: Javier

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