¿Subes o te quedas?

Y te ves allí, parada en la orilla, junto a una barca donde alguien, él o ella, te espera. Frente a ti, un inmenso mar turbulento que, aun así, promete días de calma. Hasta ese instante, tu camino ha sido bueno, aunque te hayas encontrado con esas piedras que entorpecieron tu marcha; por las que sientes que tu remo, está roto. No te crees capaz de luchar contra la marea y fijas tu mirada en la lejana orilla, el final del viaje, donde empezar una nueva vida.
Entonces, una anciana aparece junto a ti, sin que tú te hubieses percatado de sus pasos. Te mira como si pudiese leer en el interior de tu alma; te sonríe como si supiese lo que escondes entre tus pensamientos; y te habla como si de sus palabras fuese a brotar la respuesta a tus incertidumbres.
«No te desanimes, no decaigas, pues él, o ella, te prestará su remo para seguir navegando, y juntos, con las herramientas adecuadas, arreglaréis tu maltrecho remo. El amor es así; es una aventura llena de grandes victorias de pequeñas batallas que tendréis que luchar día a día. El amor es valiente, es tenaz y es ilimitado. Aprende de los fracasos pasados, que fueron lecciones de vida; vive intensamente el presente, pues es lo único que tenemos hoy; y disfruta del futuro que se descubrirá ante tus ojos. La decisión está dentro de ti. ¿Subes a la barca o te quedas?».

Autor

Nombre: Anabel Rubio

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