Sus cuadernos

Volvían a estar juntos. Y recorrían, mochila en mano, América del Sur.
Tenían dos preciosos cuadernos de cuero, y cada noche escribían lo que había sucedido. Y lo mismo a la noche siguiente, intercambiándolos. Y reían, pensando en el mañana.

Cuando despertaba el golpe era mucho más duro. La soledad le sacudía en lo más hondo. La tristeza se le metía por dentro y no le dejaba respirar. El accidente, los gritos... Los cuadernos sin estrenar en la mesita de noche.

Una mañana dijo basta. Haría el viaje por los dos. Y lo escribiría todo, por ella.

Autor

Nombre: Felipe

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