Tabaco

Se aleja en un Mercedes CLASE E 220 dejando atrás a su familia a la que jamás volverá a ver.
El que tenga que partir abandonando a su mujer y a su hija es por causa del tabaco. Diré en su descargo que siempre fue un padre y esposo amantísimo y persona ejemplar, que al menos tuvo la deferencia de encargarse de que nada les falte a los suyos, asegurándose de que tengan estabilidad económica, porque no ha tenido la indignidad de marcharse, como hacen algunos, dejando desamparada a la familia, cargada de deudas y con una mano delante y otra detrás...
Cuando volvió a ingresar en el hospital aquejado de una fuerte punzada en el pecho supo que ya no habría más oportunidades y que no tendría más remedio que separarse de su mujer y de su hija para siempre.
¡Cuántas veces le advirtió que debía dejar el tabaco! Su mujer y su hija estaban más que hartas de ser fumadoras pasivas.
A todas horas el sempiterno cigarrillo pegado a los labios como un apéndice más de su aparato bucal. A todas horas expulsando por nariz y boca la danzante fumarola que le cerraba el ojo derecho, sulfurado y lacrimoso por la acción irritante de fenoles y aldehídos. A todas horas aquella tos persistente, acompañada de flema marrón, síntoma inequívoco de enfermedad pulmonar obstructiva crónica...
Y ya lo ven, ahora se aleja en un Mercedes Benz CLASE E, gris metalizado, dentro de una caja de pino.

Autor

Nombre: Francisco Javier Guerra del Río

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1 comentario
  1. Muy buen trabajo. Da la sensación de que va en pos de una solución cuando es la muerte la que se lo ha llevado. Excelente narración que se lleva mi voto. Suerte.

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