Un caso de libro

Espero que te guste, dijo ella ofreciéndole el libro envuelto en papel de regalo. Él, mientras lo abría, fingió sorpresa.
Hacía pocos meses que había purgado por última vez su biblioteca. Colocó de nuevo los ejemplares salvados en los estantes respetando escrupulosamente el orden preciso que había fijado tiempo atrás. Los diccionarios, los manuales y los ensayos, el teatro, la poesía y la narrativa. Había conseguido que ya le cupiese todo en una pared, porque revisaba y eliminaba, nunca añadía. A la perfección se acerca uno descartando material, se justificaba a menudo. Como el trabajo delicado de un cirujano que ha de extirpar el tejido muerto de un cuerpo infectado, así él se desprendía de textos repetidos, de enciclopedias, de ensayos, poemarios y novelas. Tenía la biblioteca saneada, al menos hasta la próxima revisión. Allí en su refugio secreto habitaba un corazón arropado por tapas, lomos y hojas de papel. Sí, incluso era capaz de oír sus latidos armónicos.
Y, ahora, ahí estaba ella acechando con un cuerpo extraño que, desde luego, no iba a encajar en su santuario. Además, ese volumen le resultaba familiar. Es una edición antigua que he encontrado en una librería de viejo, afirmó ella. Él sintió cómo el mar le devolvía a la orilla un cadáver para oprobio suyo. No, no transigiría con ello. Pretextó que un asunto ineludible lo urgía. Que ya quedarían en otra ocasión. Y se marchó de la cafetería.

Autor

Nombre: José Luis Rico Vidal

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