Volver a nacer

Me quedé en silencio. Suspiré aliviada. Repetí una y otra vez la retahíla de insultos e improperios que todavía retumbaba en mi cabeza. “Puta. Desagradecida. Niñata”. Alcé la vista para encontrarme ante el espejo. Comencé a llorar desconsoladamente. “Sin mí no eres nada. ¿Dónde te crees que ibas? Das pena”. Las palabras se atropellaban unas a otras en mi mente. Tragué saliva. Y sangre. Volví a toparme con mis ojos. Seguían siendo del mismo color azul intenso, pero ya no brillaban como lo hacían antes. Sentí que el corazón se me paraba. Ahogué el grito más desgarrador que jamás hube escuchado. “No sirves para nada. Mujer tenías que ser. Eres mía y de nadie más”. Por mucho que lo intentaba su maldita voz seguía resonando en mi cabeza. Sentí una arcada. Vomité. Tan solo ansiaba despertar de esa pesadilla. Abandoné mis pensamientos. Desfallecí. Pero finalmente me puse en pie. Todavía no sé cómo lo logré. Pero lo hice. Arrastré mi cuerpo inerte hasta la puerta. La abrí. Sin mirar atrás. Pero cerrando cautelosamente. Y salí. Y sí, volví a nacer.

Autor

Nombre: Laura

18

232

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies