VOLVER A VIVIR

- Si mordieras mi corazón sabrías cómo saben las nubes en un día de tormenta.

Su mente repetía la misma frase una y otra vez, no existía el rencor, ni siquiera la rabia, tan solo un inmenso vacío al sentir como día a día había sido despojada de sí misma sin apenas darse cuenta.

Marta se encontraba allí, frente al espejo, su piel blanca y fina apenas mostraba ya ningún vestigio de los golpes infringidos. Sus manos recorrían su cuerpo en un intento de reconocerlo mientras su mirada se perdía en recuerdos de sal.
Su piel ya no mostraba las huellas de la ira del puño, sin embargo ella sentía todos los pedazos de su alma esparcidos por el suelo igual que las hojas que mueren en los árboles y caen con el único fin de ser pisadas una y otra vez.
Marcos había logrado arrebatarle muchas cosas, sin embargo sus pupilas aún guardaban el coraje de vivir y bajo esa piel tantas veces ultrajada se escondía su verdadera fuerza, el deseo de comenzar de nuevo a pesar del lodo del camino, a pesar de sus jirones.
Ya no se escucha la llave entrando en la cerradura, ni el perro se va al rincón al sentir su voz a oscuras. Ya no prepara la mesa con temor ni con premura, ni duerme sobre puñales ni ahoga su mente en brumas. Ya no la arañan los gritos de esa boca, muerte pura; ni los celos, ni la ira, ni la falta de cordura. Ya no anda entre cristales ni se aprieta la cintura, ahora camina entre nubes y toca la luz de luna.

Autor

Nombre: Paloma

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1 comentario
  1. Me emociona, me llega a tocar por dentro…, no sólo la fuerza de la historia, sino el tono poético que alcanzan tus palabras, ¡Enhorabuena!

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