Coda (Emilio Ángel González Pérez)

Corrían a lo largo del andén, cogidos de la mano, hasta alcanzar el primer vagón poco antes de que el tren se pusiese en marcha, como si ese ritual los impulsara más rápido hacia los días de mar que su juventud conquistaba cada brillante mañana estival. Al anochecer emprendían el trayecto de vuelta, inundados de satisfecho cansancio, mudos y soñadores, con sus rostros reflejados en la oscura ventanilla, a la espera de regresar mientras ella se diluía, lentamente desdibujada en la vacilante memoria de él, ya canoso y tan frágil, hundido en el asiento trasero del último vagón.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario