Corriendo (Enrique Beleret Casamián)

Estaba detrás de la furgoneta, apoyado, sin hacer ningún ruido.  Solo mi respiración agitada me delataba.   El griterío era atronador, los cánticos demasiado agudos, los escaparates de las tiendas emitían demasiadas luces de colores.   No sabía donde mirar.  Delante de mi una multitud seguía corriendo y vociferando.

Me encontré una mano pasando junto a mi cara.  No entendí si quería que le ayudase o era un simple gesto de rabia contenida.  Noté mis latidos, fuertes, rápidos, fríos, como la punta de un iceberg, helados y muy sólidos.   Cada vez mi cuerpo sentía la mezcla tan excitante de miedo y alegría. La cuerda de un látigo recorrió mi aura.  Era el momento. Ahora sí.  No había vuelta atrás.  Tenía que seguir corriendo.  La  vara me había rozado el alma.  Y mis piernas empezaron a acelerar mi corazón soltó su alegría.  Detrás se escuchaban los cánticos …. “Morico el Pilar,……” y el cabezudo continuó su trabajo.     ¡¡¡ Corriendooooooo….!!!

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario