Creced y multiplicaos (José Pérez Montero)

-¿Me amarás cuando la mañana nos descubra?-preguntó Eva con la voz regada de temblor y fantasía.

-No lo sé, ya no me corresponde a mí decirlo. Desde que te vi no me pertenezco, no soy mío, sino tuyo.

Se miraron hasta que pudieron ver sus almas en los ojos del otro, acercando sus bocas instintivamente en un suspiro que paró el tiempo a su alrededor.

-Bésame. Bésame, Adán, como si nadie más existiera, como si el mundo fuera sólo nuestro, para siempre.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario