Encuentro (Liliana García)

Hoy, como cada viernes, Antonio se viste de gala. Se acomoda la flor en el ojal y visita a su amada.  Lleva la cesta de picnic, acomoda el mantel en el suelo, y descorcha el malbec favorito de los dos. Antonio se quita el sombrero y empieza a contar a Etelvina los sucesos de la semana. Le recita el poema que escribiera en aquellos días, le cuenta sus sueños  y algún que otro plan para el futuro de los dos. La tarde pasa serena y plácida. El sol apenas les llega  a través de las ramas. Es hora de partir. Lo devuelve todo a la cesta y tras la despedida, Antonio camina unos 20 pasos y abre la puerta. Enciende una lámpara y se desliza sobre aquel colchón que sabe de sus jornadas penosas y pesadas. Va perdiendo la conciencia, sabiendo la tarea que le aguarda mañana: abrir 7 hoyos profundos, exactos, iguales; moradas eternas no lejos de Etelvina, cuyo rostro de mármol le inspirará otros versos que irá puliendo hasta el próximo encuentro, cada viernes, en el mismo lugar.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario