Flores para nadie (Alexander Anchia Vindas)

Cierto día me encontré una niña cuando iba para el mercado, me rogó que le comprara flores. Le dije que no tenía a nadie a quién darle las flores, ella me dijo: ¡Por favor señor, cómpremelas ya encontrará a alguien!. A los cien metros venía una payasa toda decaída de esas que piden dinero en las esquinas, le sonreí y le di una de las flores…. Luego crucé la calle y había un indigente que esperaba que le diera unas monedas o algo de comer, yo le dije que ya no tenía dinero en la bolsa pues vivía a los trescientos metros, no le quedó más que aceptarme la flor… Pasé por el cementerio y me acordé que tuve una enamorada que nunca me correspondió, se metió en el mundo del espectáculo y anduvo con un narco, un día entraron por el narco y a ella la mataron, murió en plena fama, pero pareciera que a su tumba ninguno de sus admiradores llegan, estaba su tumba muy lúgubre, puse la penúltima flor en su tumba. Finalmente llegué a casa y la intenté sembrar sabiendo que era imposible que floreciera un rosal de esa forma. Días después, me sorprendía que la flor continuara sin marchitarse… Aproximadamente a los dos meses, me soñé con la chica muerta y ella me regaló una flor….

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