La buena locura (Roberto Sandalio Rodríguez Menéndez)

Escondió el celular en el lugar menos increíble  del apartamento y se fue al zoológico cercano donde consumía  cada mañana  su vida solitaria y triste. Permanecía más de una hora frente a la jaula del chimpancé  inventándose entre los dos una historia de posibilidades. Era un intercambio fluido de palabras sin sentido que iban y venían y que hacían reír a los que se paraban a mirarlos a la manera de los que van al circo y se quedan con una sonrisa tonta colgada entre dentaduras disparejas. La Patética le saltó en el bolsillo de su pantalón y no le dio crédito pues el celular lo había dejado en su casa. La música provocó las risotadas del chimpancé que estremecieron los rincones del zoológico. Entonces él soltó una carcajada atronadora y las personas que le rodeaban se lanzaron a correr atemorizadas. También corrió entre ellas de regreso a la casa. La inteligencia define la locura sin manifestarse porque la locura tiene manifestaciones de inteligencia. Eso pensó antes de preguntarse- ¿Dónde dejé el celular?-mientras con los brazos en alto dirigía la orquesta  y la música simulaba el descenso de una paloma herida.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario