La mujer menguante (Enma Bern)

Eres muy guapa – me dijo. Y su beso me subió a las estrellas.
¿Vas a pintar? ¿Acaso te crees Picasso? – dijo otro día. Y de las estrellas caí de golpe. Busqué en su cara una sonrisa que me indicara la broma pero no la encontré. Sólo vi una sombra que nacía y que creció rápido. Llegaron los reproches, el desprecio, los golpes y el sexo forzado que fingía disfrutar para revivir otros tiempos, pero que sólo me dejaba lágrimas en silencio.

Y empecé a menguar, un poquito cada día, hasta no verme en el espejo, hasta no alcanzar la silla y hasta que dejaron de verme, de tan pequeña que era.

Una noche, una cucaracha gigante, negra y espantosa pasó por la cocina, hambrienta. Ella sí me vio. Se acercaba lentamente, se hacía cada vez más grande y aunque corrí a esconderme detrás de un armario, vi que su gran sombra lo cubría todo. Me empapó con su saliva, pero no sentí más miedo del que ya vivía. Se hizo la oscuridad y el silencio. Y por fin desapareció la sombra.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario