Loca Mente (Dombodán)

Qué pena haber dejado la mano sobre su pecho y sentir que el corazón no latía, mirar sus ojos abiertos y comprender que el impacto del aire no haría caer las lágrimas, descubrir, de repente, que no siempre necesita respirar.

Ay, sólo entonces comprendí que me había enamorado de una máquina. Locamente.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario