Un mal negocio (Ana Patricia Peña)

Mal negocio:
La abordó en un restaurante, llevaba la taza de café a su boca; regresó la taza a la mesa, mientras la veía con extrañeza. Los pliegues de su ceño anunciaban su descontento. Aún así, con desaire y altanería, escupió el veneno sobre su  legítima rival.
— ¡Él es mío! ¡Es a mí a quien ama! Y bla, bla, bla…
La escuchó hasta que arrojó la última gota de dignidad.  Luego, con el respirar sosegado sorbió un poco de café, sacó un trozo de papel y anotó su número de teléfono y le dijo:
—Bueno, ya que usted puede mantenerlo, llámeme por la noche y me indica la dirección a dónde debo llevárselo.
…Aún espera ansiosa esa llamada.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario