Malas hierbas (Óscar Gómez)

En aquel lugar también crecían las malas hierbas. Los tabús crecen como los hierbajos y al oír aquel gemido, confieso que me flaquearon las piernas.
Ella pugnaba por hacerse un hueco, ser aceptada y poder así rodar en un mundo cuadrado. a simple vista, no tenía ningún problema, sólo que era muy sensible, como las amapolas de un trigal que lo embellecen, pero son maldecidas por afectar negativamente a la cosecha.
Fue a la salida de clase, cuando la rodearon.
Malas hierbas, incómodas e improductivas, tachadas por ser distintas.

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