Maldito Cuento (Javier Candia Rocha)

Caminó a través del callejón oscuro, el mismo en donde alguna vez, hace muchos años, sus sueños fueron destrozados por la avaricia del que necesita comer. Al poco andar vio a unos vagabundos que recogían el calor de un viejo tambor. La duda detuvo sus pasos y volvió a refugiarse entre las sombras. Por suerte no vieron nada.
Siguió avanzando hasta llegar a la puerta del teatro, que ahora era un cine porno y esperó. Recordó. Las balas, la sangre… las lágrimas.
Había estudiado a su víctima durante los últimos meses y sabía que todos los jueves, a las ocho de la noche, entraba a ver una película. Nunca había tenido el valor de enfrentarle y hacerle pagar por todo lo que le quitó aquella noche, y que justicia se negó a darle: la satisfacción de saber que quién mató a tus padres al menos se está pudriendo en la cárcel. Al menos.
A las diez en punto y tal como lo había planeado, su víctima salió del cine. Sonó el celular y esa voz pronunció su nombre al otro lado del auricular. Avanzó hacia él, sacó la pistola y disparó, dos, tres, cuatro tiros. Sonrió. El quinto tiro acabó con su vida, porque su víctima no era Joe Chill, ella no era Batman, y este es solo un maldito cuento.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario