Nocturno (Marta Pinhao)

Es la hora del crepúsculo. Despierta sobresaltado. Se levanta perezosamente, la noche llega plena para disfrutarla. La luna ilumina de lleno el embaldosado que lo llevará al sendero, para vagar por oscuros rincones.
Se va internando en el follaje sombrío. Siente placer al caminar por el mullido césped y escuchar los ruidos de insectos invisibles en la oscuridad absoluta en torno a él.
Va hacia un claro del jardín, rozando la vegetación húmeda, la misma que a pleno sol le resulta tan agradable, tan confortable para descansar. Ya de nuevo a la luz lunar siente una sensación de vigor; esta noche será distinta.
Va a irrumpir con huraña displicencia en el espacio pero algo lo hace desistir; es ese sonido tan particular, ese olor tan conocido. Vuelve al rincón sombrío, se aquieta y observa. Brillan sus ojos y de pronto lo ve. Y sigilosamente, preso de excitación salta y sube a su torre de observación.
Como experto gimnasta se desliza suavemente, apretando su cuerpo contra el techo y divisa su silueta en la penumbra, y calculando desde lo alto la distancia, velozmente se sacude en un salto felino y se arroja al suelo para quedar extenuado con la preciada rata entre sus dientes.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario